los angurrientos de siempre

--Ahora me acordé: yo aborrecía la palabra patria por tipos como Biolcati. Pasé buena parte de la infancia y de la adolescencia tapiado y trampeado por el ideario de la dictadura, sus principios en el colegio, en los medios, en la atmósfera. Pelo corto, uniforme, reverencia ante la autoridad eclesiástica, militar, educativa, etc. Reverencia y silencio. Dios, la patria, la familia, la tradición y lo sagrado. Recién en 1984 comencé a saber del genocidio. Ese año cumplí 18: grandote para irse enterando.
--Recordé esto gracias al discurso de Hugo Luis Biolcati, el sábado pasado. Tomé unas notas ahí, mientras hablaba, pero ahora la señal TN transcribe en su portal de internet lo que dijo este oligarca insaciable en la inauguración de
--Al principio iba a sintetizarlo por el lado de la ironía: pobre Biolcati, qué angustiado está por el país, la pobreza, la justicia social. Es fantástico cuando va por ese lado, porque es tan evidente el desprecio por el conjunto, por la noción de equidad. Al respecto, las entrevistas a terratenientes/as que hace in situ el cronista de TVR son pinturas excelsas. Son las señoras que caceroleaban junto a la mucama uniformada cuando lo de la 125, para que no les aumenten las retenciones.
--Como es el bicentenario y
--Me impactó esta frase: “Hay unas bellas palabras en el Antiguo Testamento que quiero recordar ahora. Dice el libro de los libros: ‘Los hombres pasan, la tierra queda’”. Biolcati acude a
--El cronista de TVR le preguntó por este asunto, qué pasaba con esas calles. Jocoso, contestó: “Y, un dirigente tiene que tener calle”. Enseguida se fue a dar el discurso. Usó las bellas palabras al comienzo y volvió a utilizarlas al final para referirse a esta maravillosa tierra argentina, que nos da el pan nuestro de cada día. “Porque los hombres pasan, los gobiernos son un mero episodio, pero la tierra, como la patria, la tierra permanece”. Ah, pinche cabrón: ¿mero episodio? Los gobiernos pueden desplegar genocidios u optar por no reprimir, pueden chuparles las bolas a tus toros o pasar de tus ínfulas cavernícolas de patrón de estancia. Bromeaba Biolcati, con Mariano Grondona, el año pasado, en torno a si Cristina Kirchner llegaría hasta el fin de su mandato constitucional: para ambos la democracia es sagrada si les engorda mucho las vacas, porque de lo contrario bien puede sacrificarse (y no importaron los asesinatos, los desaparecidos ni la pauperización social). Como terrateniente y ministro de Economía de la última dictadura, Martínez de Hoz -juzgado por crímenes de lesa humanidad-, es un emblema de las opciones de
3 Comments:
Bravo, Berlanga. ¡Asco bicho al plan de dios y a sus ejecutantes!
Triste concepto de 'patria' el de Biolcati. La tierra, tal vez los edificios y las calles. Nada de las personas que la habitan y sus vínculos y su trabajo. El hombre y su entorno ha sido olvidado, otra vez, por el chacarero.
ay Ángel, admiro la plástica con que elegis las palabras para decir lo que al resto se nos atraganta y no baja con nada. El tipo ese, el madamás, tiene una habilidad bárbara para contar la parte que le conviene a él y a los de su especie, y se olvida que cuando habla de miseria debería hablar de la riqueza que la provoca, de la que provocan.
Bueno tengo atragantado de su discurso, el 16%, los formularios del ONNCA, las comparaciones con EEUU, me tienen harta. Gracias, Ángelo y Salud! por el buen trago
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