15 de abril de 2012

el bien, el mal, las cruces









--La Cofradía de la Virgen de las Angustias de Ciudad Real sacó a pasear en sus procesiones de esta Semana Santa un estandarte en el que una Cruz de Malta negra se ve impresa sobre un escudo con los colores de la bandera española, montada a la vez sobre una cruz blanca y cristiana. Es de los que portaban los muchachos de la División Azul, aquellos falangistas que con vocación y voluntad se sumaron a las tropas nazis durante la Segunda Guerra, luego de jurarle lealtad a Hitler. Así que desde el Foro de la Memoria de Castilla-La Mancha recordaron qué simbolizaba esa tela y reclamaron que no la sacaran de paseo. Bueno, hasta que no haya alguna orden eclesiástica, o de la justicia, seguimos, les respondió el hermano mayor de las Angustias, Francisco Javier González. Esta Cofradía fue fundada en 1943 por sobrevivientes de la Blaue Division que volvieron del frente ruso.

--Los reclamos tampoco sirvieron para que bajaran del portal de Televisión Española el discurso de Juan Antonio Reig Plá, obispo de Alcalá de Henares, transmisión en directo de una misa principal de esta Semana Santa, en la que se preocupó por quienes llevados por tantas ideologías piensan ya desde niños que tienen atracción por personas de su mismo sexo, y a veces, para comprobarlo, se corrompen y se prostituyen. No se refería al culto por la pederastia registrado últimamente en la iglesia, sino a quienes van a clubes nocturnos de hombres. Asegura, el obispo, que encuentran el infierno, ahí. ¿Os pensáis que Dios es indiferente ante el sufrimiento de todos estos niños? Reig Plá, destacó el diario Público, editó en julio del año pasado un manual de consejos para curar la homosexualidad. En un fiel así no podía faltar el discurso doble cara de condena y “preocupación” por el aborto. Acá tampoco faltó este fin de semana: ver el caso del obispo de Oberá, Santiago Bitar, que tildó de genocidas y traidores a la patria a quienes impulsan ampliar el marco legal al respecto.

--Aunque los números den muy mal, a la derecha española se la ve en su salsa: Partido Popular, Rajoy, Garzón expulsado y ajuste para todos, menos para la iglesia. En referencia a un discurso de Benedicto XVI sobre la vigilia pascual, ABC tituló con una cita: “La resurrección demuestra que el bien es más fuerte que el mal”. Lo de la resurrección es un golazo histórico, pero también tiene una importancia vital la palabra demuestra. Santidad Ratzinger es muy querido en el ABC –casi todos los días trae noticias sobre él- y por eso se ocuparon de contar, por ejemplo, que para la misa que dio el domingo pasado en el Vaticano se colocaron 42.000 flores. Detalles lindos. Unas semanas atrás, cuando visitó Cuba, además del encuentro con Fidel Castro destacaron que pide más justicia y libertad para la isla, y una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Pero bueno, unos días después Ratzinger tuvo que salir a aclarar que de derogar el celibato ni hablar, o que ni en pedo las mujeres pasarían a ordenarse, o a dar misa. Se quedan monjas, nomás.

--Ocupado como estaba esta semana, no trascendió en estos días si Ratzinger dijo algo sobre la convocatoria judicial a María Gómez Valbuena, (a) Sor María, imputada en el caso de robo de bebés, asunto expandido y profundizado en ¡Devolvedme a mi hijo!, el documental que la catalana Monserrat Armengou presentó hace unos días aquí, en el que se entrevé la sistematización de esa práctica durante el franquismo, e incluso algo más allá. Por ABC pudo saberse que en su viaje a México, en la previa a Cuba, santidad se negó a recibir a las víctimas de abusos sexuales del padre Marcial Maciel. Es porque lo pidieron tardíamente, y con agresividad, informó el portavoz del Vaticano Federico Lombardi. Los vio un poco ambiguos, aclaró Lombardi: Decían que querían verle, pero no escucharle en un diálogo profundo y espiritual. En simultáneo con su visita, se presentaba en el DF mexicano el libro La voluntad de no saber –de Alberto Athié, José Barba y Fernando M. González-, que incluye 212 documentos del archivo de la Santa Sede que acreditan que sí sabían de las denuncias contra el fundador de los Legionarios de Cristo, que quería ser santo pero quedó gran pederasta. Como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Ratzinger recibió muchas de esas denuncias. Cuando llegó a Papa tomó una decisión ejemplar: cierre de la investigación, que Maciel está viejo y malito de salud. Y con firmeza: que lleve una vida de oración y penitencia. Así estuvo hasta 2008, cuando se murió. Vamos con el diálogo profundo y espiritual.

--El Ministerio de Defensa informó en su página que la presencia de militares en las procesiones de Semana Santa aumentó un diez por ciento. “Con la voluntariedad en la participación y la aplicación de una exquisita cortesía militar –reflexiona el comunicado-, no solamente se respeta la esencia del acto religioso, sino que se contribuye a perpetuar la tradición secular del acto”. Particular regocijo mereció, para ABC, una de las estampas con mayor impronta de la Semana Santa: el anuncio de que, a una semana del domingo de resurrección, ya se había plantado la primera de las guardias de honor de las escuadras de La Legión al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, en Málaga. Un atractivo adicional es que el Jueves Santo se interpretaría, una y otra vez, la canción “El novio de la muerte”. Y es cierto, impresionan esos muchachos cargando la imagen del Cristo crucificado, las bocas clamando al cielo. Impresiona más eso, incluso, que el detalle que captó el fotógrafo de AFP, Jorge Guerrero, durante la procesión del año pasado: una esvástica tatuada en el antebrazo de uno de los legionarios que portaban la talla ensangrentada.

Resuena la frase de Ratzinger: La resurrección demuestra que el bien es más fuerte que el mal.

21 de marzo de 2011

la piel ceniza



el destino de los dientes y los huesos

el tiempo detenido en un placard

las voces que son ecos, las

huellas perdidas

el paso infinito, la gota en

el mármol


las marcas del absurdo

las hojas que amarillan

olvidadas


así los materiales


hoy la piel es la ceniza y el escombro

luz hacia lo gris


4 de marzo de 2011


“El director de la Biblioteca Nacional argentina veta a Mario Vargas Llosa", tituló El país, nota firmada por la delicada Soledad Gallego Díaz. Y desde ahí a repetir, como loros. El mismo Vargas Llosa, que quiso emparentar a Horacio González, su “prohibición”, con lo que hacía la dictadura.

Veto. (del lat. veto, yo vedo o prohíbo). Derecho que tiene una persona o corporación para vedar o impedir algo. (Diccionario RAE)

Horacio González no dice, en ningún tramo de la carta que le dirigió al presidente de la Cámara del Libro, que prohíbe o censura la participación de Vargas Llosa en la próxima edición de la Feria. Sabe, González, que no tiene derecho a hacerlo. Tampoco está en su ánimo hacerlo: en ese mismo texto lo subraya, cuidadosamente. Pero sí le parece, a González, opina González, que mejor sea otro el que inaugure. ¿Puede opinar González que mejor sea otro, escribirle a Carlos de Santos y decirle che, mirá que este tipo en lo político representa esto y esto, el neoliberalismo que nos liquidó y todavía viene a por más, que hable todo lo que quiera pero mejor que sea en cualquiera de las cientos de conferencias y no en ese sitio tan simbólico de la inauguración?

Parece innecesaria la distinción entre "lo literario" y "lo político" que corre como argumentación; bastaría con repasar los discursos de apertura de otros escritores allí (Tomás Eloy Martínez, Griselda Gambaro, por citar un par de autores): ambos campos se entrelazan. Intercomunicación entre casillas maleables, en transformación, siempre.

Ahora, y a diferencia de González, a mí no me ofende que Vargas Llosa inaugure la Feria. Es obvio que como narrador amerita. Y en cuanto a sus aseveraciones político-ideológicas, son muy burdas y fácilmente rebatibles. En palabras y en hechos. Como anotó Leopoldo Brizuela al respecto, “no hay que dar por el pisco más de lo que el pisco vale”. Aunque no me ofende, tampoco lo pondría ahí, a Vargas Llosa. Decisión de los sres. Fundación El libro, que ya recogen el rédito de la polémica.

Han tildado a González de autoritario. Y también le han señalado que, con su carta, atizó algo que, sin esa declaración, pasaría más desapercibido. Quedarse en el mazo es un error de lectura: hagan lo que hagan, o no hagan lo que no hagan, siempre habrá argumento para pegarle al kirchnerismo. Hay raíces muy profundas en eso: ideológicas, culturales, políticas, económicas, estéticas, elitistas, racistas, esclavistas. Entrelazado todo, como apunta John Berger en “Con la esperanza entre los dientes”: Cada uno de estos campos diferenciados se junta con otros para armar el ámbito real de lo vivido. Si queremos asumir lo que ocurre se hace necesaria una visión interdisciplinaria que conecte los ‘campos’ que institucionalmente se han mantenido separados. Una visión así está destinada a ser (en el sentido original de la palabra) política. Durante largo tiempo fue un mandato no hacer “periodismo de periodistas” o de medios. Se mentaba algo de la ética, ahí, pero la idea era no avivar giles. Todavía hay muchos que se espantan si alguien nombra, por ejemplo, a la sensible Soledad Gallego Díaz, del diario El país.

Estuve en los comienzos del diario Crítica. Pronto se supo –o pude ver- qué fue eso. Nació a la par de la sufrida Mesa de Enlace. Ambos tuvieron la misión de socavar a este gobierno y lo que representa. Desde donde fuera. En cultura, la sección en la que escribí, muchas veces la idea era contar las lindísimas cosas que se hacían en Brasil o Chile y señalar acá alguna carencia. Venimos del liberalismo de Martínez de Hoz y Cavallo-Menem –el liberalismo de Vargas Llosa-: era –y todavía es- muy fácil encontrar carencias. Se anunciaban corridas con el dólar, por ejemplo. Se la chicaneaba a Cristina Fernández por un sombrero. Pronto empezó a renunciar gente a este diario. Entre esa gente, recuerdo muy puntualmente a un muy buen editor de fotografía y sus puteadas ante un encargo que le hicieron poco antes de irse.

Tenía en la pantalla unas cincuenta fotos de Lula Da Silva, Cristina Fernández y Evo Morales. Caminaban los tres juntos por los jardines de la Quinta de Olivos. El editor pasaba y pasaba fotos sin encontrar la adecuada. Pronto supe por qué puteaba: le habían pedido una imagen con gestos serios o apesadumbrados y no encontraba ninguna. Desde la dirección del diario querían machacar con una tensión entre los presidentes, pero no había una foto que pudiera mostrar eso. Los acuerdos y la cooperación entre los países latinoamericanos no es conveniente para vastos sectores: más fácil es vampirizarlos por separado. La guacha tiene la sonrisa clavada, despotricaba el editor.

De modo que en este contexto, para determinados medios y periodistas, no importa qué se haga o no se haga, se diga o no se diga: siempre habrá indignación. En esa caminata por Olivos, en la carta de González. En el discurso de apertura del año legislativo Cristina Fernández anunció subsidios prenatales para embarazadas: la medida es fabulosa, pero estos medios y periodistas la ignoraron o le dedicaron una línea o un espacio de cuarta. El boxeador que está enfrente tira piñas y no hay que esperarlo con la guardia baja: se trata de un boxeador que además, después de tirar sus golpes, dice ay, no me peguen, somos civilizados.

Es un error o una mentira, entonces, aseverar que que Horacio González veta a Vargas Llosa. Se equivocan o mienten, también, los que arrancan la polémica por ahí. Eso quieren hacer creer a través de toda la prensa anti, que Horacio González veta, que un funcionario de este gobierno quiere prohibir ¡Nada menos que el director de la Biblioteca Nacional, esa que dirigió Borges! A Horacio González, que tiene junado quién es y qué representa Vargas Llosa, no le parece oportuno ni simpático que inaugure la Feria, nomás. Y tiene derecho a decirlo, delicada, sensible Soledad.

17 de noviembre de 2010

periodismo Nelson





“Un legislador opositor que conoce la trama”… “’Me ofrecieron 50 mil pesos, dije que no’, reconoce otro legislador de la oposición”… “Empezaban por 50 mil, pero si uno pedía que le agregaran un cero, te lo daban”, amplía otro legislador que rechazó la propuesta indecente”… Este último “testimonio” da pie al título de la última nota de Nelson Castro en Perfil: “Hasta $ 500.000 por voto”.

¿Qué llevará a este hombre a firmar una nota como esta? ¿Guita, odio, ocupación de espacios, tarea encargada? En términos periodísticos es un bochorno: ¿cuántos gargantas profundas de pacotilla vas a citar, Nelson? Porque la cosa sigue y sigue a lo largo de las líneas: “un legislador oficialista”, “un vocero de un ministro que tiene despacho en Casa Rosada”, “un diputado que también pide anonimato”, y así varios más que evito, para no aburrir. Si lo de las diputadas Álvarez & Hotton, chirolitas de Bullrich & Carrió, ya suena a cualquier verdura, Nelson, imaginate tu nota.

Al pie del texto de Castro se adjunta una línea: la “producción periodística” es de Guido Baistrocchi, un pinche del autor. Un modo de descomprimir responsabilidades y, a la vez, de seguir figurando, poniendo la caripela. La figura de la protección de la fuente permite enmascararla y preservarla, pero también inventar: tras leer esta nota, puede pensarse que ni siquiera hace falta mucha imaginación. La torpe repetición del recurso habla además de un elemental sentido de lo estético. Ni hablar de la hipotética y de manual intencionalidad de las fuentes, de las dudas que necesariamente deben despertar este tipo de “testimonios”. ¡A mandar fruta, que con lo de las chicas diputadas, ponemos la verdulería!

Imagino otra razón para firmar esta nota: cebar a los perros rabiosos, rottweilers, chihuahuas, salchichas anque dogos argentinos. El can ladra y tira tarascón, pero no exige repregunta: no se cuestiona si es que el legislador que rechazó la propuesta indecente preguntó realmente lo del otro cero para llegar a las 500 lucas o si era hipotético, nomás. O si es que este muñeco misterioso pidió otro cero más para llegar a los cinco palitos y se quedó sin nada. Y el que rechazó las 50 lucas, ¿sabía que si pedía otro cero por ahí se las daban? La pregunta que más me intriga, sin embargo, y acá insisto, es por qué Castro, que un mínimo respeto por el oficio intuyo que tendrá, aunque sea allá en algún último rincón, firma una nota tan vergonzante como esta. Grandes enigmas del reino animal.

7 de noviembre de 2010

consejos del adiestrador



Que quiere trasmitir sus pensamientos para ayudar a Cristina Fernández. Que como era suficientemente inteligente, Néstor Kirchner era consciente de que “llevó el país hacia un callejón sin salida”. Y que, eso, la inminencia de una crisis económica, lo angustiaba. Que para que Cristina pueda terminar su gobierno “con dignidad” y “reduciendo al mínimo inevitable el sufrimiento de los argentinos” debe evitar “acentuar los enfrentamientos entre sectores y fracciones políticas”, porque “las consecuencias pueden ser muy graves”. Que ha aumentado la “confrontación violenta” y que la situación no dista demasiado de la de 1974, cuando murió Perón. Y que “hay que decirle la verdad” a la Presidente.

El autor de estos consejos es Domingo Cavallo. Publicó esto en su página de internet el 28 de octubre. Dice, ahí, Cavallo, que escribía mientras volaba desde Washington a Madrid. Son, entiendo, amenazas. La musiquita de las palabras no dista demasiado de lo publicado en estos días en La Nación, Clarín, Perfil. Pero este es el héroe del FMI, el amigo de los mercados, el paladín de las privatizaciones, el que enseñó a hablar a los loros de la pampa. El adiestrador está en vuelo, y por dónde: eh, muchachos, los de Madrid, los de Washington, guarda con este, atenti al cotorreo.

Lo sé desde la secundaria: el que se calienta, pierde. No hay que perder el humor: el otro día vi la maestría de Artemio con Caparrós, en TN, y me dije claro, es por ahí. No hay que perder el humor con los cínicos individualistas, ni con los iluminados, ni con los obsecuentes del statu quo. ¿Y con Cavallo? Va a ser difícil.

Porque Cavallo ha sido el mal en la Argentina durante largo tiempo. Ya desde la dictadura, con el traspaso de la deuda privada al estado. Es el ideólogo del desguace, el flautista billete. Menem primero y De la Rúa después lo tuvieron como ministro-faro y siguieron sus consejos. El crack de 2001 fue espeluznante: desde su creación hasta su muerte, Cavallo optimizó a su criatura, la convertibilidad, en la tarea de exprimir lo más más más posible a este país. Liquidó la industria, puso a tope la deuda, destrozó las herramientas del estado. Recuerdo el Centro de Buenos Aires en plena noche, la desolación de la gente revolviendo basura, buscando comida; recuerdo el éxodo de cientos de miles, Ezeiza repleto de argentinos que emigraban; recuerdo los muertos por la represión. Y recuerdo una mañana en Palermo en la que vi un grupo que iba dejando una estela a su paso. Descubrí, en el epicentro de ese grupo, a Cavallo. Estaba de caminata. Además de los evidentes custodios pude distinguir a otro que conocía: Rosendo Fraga. Este que ahora, al ratito de la muerte de Kirchner, ya escribía del futuro aconsejable. Aquella vez iban a buen tranco, porque los puteaban con énfasis, con fluidez, con resentimiento. Los seguí un rato, me gustó la escena. No parecía que la caminata les fuera muy saludable.

Mis viejos primero, y mi hermano con su mujer y sus hijos, se fueron a España por entonces. A probar suerte, a buscar algo de paz, no sé. El país les era insoportable. Las imágenes de Ezeiza en la despedida. Yo me quedé. Quizás porque tengo muy presente que cuando era chico a mis viejos, que son españoles, se los percibía heridos por haberse ido, por haberse venido para acá. Y recuerdo haber pensado, mientras acompañaba a la comitiva espontánea que puteaba a Cavallo, que el tipo había incidido definitivamente en mi historia personal, que mi familia se había ido, en gran parte, por su operatoria. ¿Cómo se miden el dolor, los desastres, las muertes que engendró Cavallo? Como tantos otros, durante la gestión de Kirchner, mi familia volvió. Les ha ido bastante bien en estos años, pero tienen la sensación de que tendría que irles mucho mejor, y que no les va mejor por el gobierno. (Tengo que escribir sobre el síndrome de clase media “Yo, yo, me merezco mucho más”).



Si se cotejan los consejos-amenazas actuales de Cavallo para el futuro con los hechos de aquellos meses de fines de 2001, cuando él estaba al frente de la economía, puede calibrarse el valor de sus palabras por estos días. Tal vez un buen parámetro, entre varios, vendría de comparar dónde desembocó la Argentina tras seguir las directivas del alumno favorito del FMI y dónde está el país actual luego de que Kirchner decidiera pelear por una quita de deuda que resultó un hito en la historia mundial e impidiera que el Fondo monitoreara cuentas locales y digitara políticas públicas. Cavallo y sus loros dicen que no les gusta la confrontación, la pelea, pero ya ven: cuando los que están enfrente son sanguijuelas finas, vale la pena.

6 de octubre de 2010

josé emilio pacheco

Porvenir

Date prisa.
El silencio va a terminar.
Nadie te escuchará en la baraúnda
de los que escapan hacia el porvenir
y encuentran el pasado reiterativo
y el nunca
en batalla campal contra el después,
asombrado.



Días

Los días se van sumando hasta formar una época.
Entonces los miramos con rencor
y decimos: Ya basta.



Nuevo día

Hoy ya se fue.
Se hizo mañana de pronto.
Y no sé qué decirle
al día sin precedente que me interroga
y no me reconoce.


de La arena errante. (1992 - 1998) José Emilio Pacheco.

3 de octubre de 2010

mañana

El alba está lejana.
No sé qué busca el pájaro
entre la noche densa.

Habla, murmura, insiste.
Se acerca a la ventana.

Dice que el sol no ha muerto
y existe otro mañana.

de La arena errante. José Emilio Pacheco.

árbol

El árbol no conoce la oscuridad.
De noche se enciende
con el verdor hirviente de sus ramas.

Cuando lo contemplamos ahogado en sombra
arde en su adentro toda una hoguera de savia.

Las tinieblas son culpa nuestra.
El árbol no entiende de ellas.



de La arena errante. José Emilio Pacheco.

1 de octubre de 2010

hablar del golpe



--Para Clarín y La Nación, lo de Ecuador fue una "rebelión policial": no coinciden con lo de intento de golpe de estado. "Golpe de estado" aparece en boca de los presidentes sudacas unas cuantas líneas más adelante. Para esto es muy útil borrar de los textos a Lucio Gutiérrez, ex presidente y capo del partido Sociedad Patriótica: La nación apenas le dedica una línea, por ahí perdida. Ni lo nombran. Los policías que cercaban a Correa vivaban a Lucio, el abogado de Lucio la encaró contra el edificio de Medios Públicos (que transmitía en cadena nacional ante la gravedad de la situación) con una mini turba y el mismo Lucio le dijo a EFE ayer, en plena confusión, que la salida, "para evitar derramamientos de sangre", sería disolver la Asamblea y convocar a elecciones anticipadas. Dijo también, Lucio, que "el único responsable del caos es el gobierno abusivo, corrupto, y prepotente de Correa", que "ha sembrado odio y violencia entre los ecuatorianos". ¿Se entiende por qué no aparece citado en nuestros diarios? ¿Y se entiende que el intento de matar a Correa aparezca muy en segundo plano respecto a la "rebelión"?

--El cable de EFE, reproducido como en casa por el ABC de España, tiene una musiquita que a ver si les suena; dice ahí Lucio Gutiérrez: “Ojalá no sea cierto, pero me llegan mensajes de que Correa está llamando a sus fuerzas de choque, constituidas básicamente por venezolanos y cubanos, para que salgan a respaldarlo y para enfrentar a la gente que está contra él”.

--James Petras dijo, hace un rato, en una entrevista a Radio Sur, que los golpistas calcularon mal: apostaron a que otros sectores militares se sumaran, cosa que no pasó (y habrá que ver qué ocurrió con la toma y cierre de los aeropuertos). Tampoco hubo masas de apoyo. El departamento de Estado norteamericano y la OEA aguantaron especulando, tibiecitos, varias horas, como con Honduras. La voz de Correa contando de su angustiosa situación a Radio Ecuador se expandió por todo el mundo en minutos. Enorme el laburo de Telesur: el cronista Christian Salas estuvo al toque del tiroteo. Enseguida se dispuso la reunión de los presidentes de Unasur: por la noche estaban reunidos en Buenos Aires. No pasó lo de Honduras: en Ecuador el golpe fue para atrás. Petras habla de ensayos y cita el tanquetazo de julio del 73 en Chile, previo al crimen de Allende. Y apunta algo más, útil y significativo: movilización. Fueron miles a la puerta del hospital en el que estaba secuestrado Correa y se reunieron miles en la plaza cuando fue liberado. Serían unos 20.000 en la plaza, observa Petras: hacen falta más y mejor organizados, dice.

--Es bastante interesante la queja de los medios privados ecuatorianos más potentes en torno al uso de cadena nacional durante la crisis. Los popes de los diarios y la televisión en Honduras fueron claves en el derrocamiento de Zelaya, que no alcanzó a montar un aparataje estatal. La relación entre grandes medios particulares, poder, política y negocios es cada vez más transparente. Por eso el multipulpo no quiere resignar ni uno de sus cientos de tentáculos y sigue apretando para que no se aplique la ley sancionada el año pasado. La sutileza en el uso de las palabras respecto a lo ocurrido en Ecuador (y el involucramiento de Lucio Gutiérrez), el mantener verdaderas intenciones e intereses en las sombras, tienen aquí antecedentes: 1976, por citar algún caso.



1 de septiembre de 2010

la evolución del ave





¿Es Kirchner el líder de una nueva secta política?, se pregunta el analista Luis Majul en su columna de La Nación. De los 32 artículos que escribió para este diario (empezó el Día de los Inocentes del año pasado), en 22 ocasiones el apellido del ex presidente aparece en el título. Puede ser falta de originalidad u obsesión, pero también constancia. Machacan contra el gobierno, por caso, todos sus textos, salvo uno, intitulado Los heterosexuales no somos mejores que los homosexuales. Ajá.


Majul suele recurrir a esa impronta, personal, en la que subyace el qué fuerte, ¿no? Y bueno, la pavada. Unos ejemplos: ¿Qué tienen en la cabeza los Kirchner?; Si la Argentina sale campeón ¿Kirchner es presidente?; Por qué Kirchner quiere que siga Maradona; Kirchner quiere salir por encima de su laberinto; Cómo seduce Kirchner a los aduladores; Néstor Kirchner, el gran titiritero; Kirchner, el gran titiritero, ataca de nuevo; Las verdaderas razones del ataque de Kirchner; El plan de Kirchner para volver en 2011; Las tres grandes obsesiones de Kirchner; ¿Cómo será recordado Kirchner dentro de cien años? Da risa unas veces, y espanto otras, reemplazar la idea fija por el apellido del escriba. Ni hablar de las notas en sí: deberían venir con las recomendaciones que traen los paquetes de cigarrillos, debería advertirse sobre su ingesta en ayunas o recién comido, alertarse a las embarazadas y a los niños, en fin, a los lectores del castellano. Con el título de hoy, esto de si Kirchner es el líder de una nueva secta política, me parece que hay un salto, un avance, una evolución: de pavada a gansada. De gallináceo a lamelirrostro, por decirlo científicamente.



31 de agosto de 2010

mapeo neuronal


Ideas Macri para gobernar la ciudad:






recortar presupuestos de salud, cultura y educación

hacer listas negras de alumnos que protesten

perseguir y recaudar con fotomultas

amenazar con que te quitan puntos, motos, autos

incentivar a los vecinos para la delación

asaltar indigentes por las noches con la ucep

admirar a Berlusconi y Aznar

transar con los medios más rancios

auspiciar cementeras, asfaltadoras, constructoras

nombrar policías exonerados y procesados

escuchar disidentes y armarles causas truchas


No te merecés una cabecita tan abominable, Buenos Aires



28 de agosto de 2010

putrefacción



Era lindo, El país.

Anotan hoy, en un editorial:
“En el caso de Papel Prensa, los Kirchner quieren aprobar una ley para que sea el Estado el que controle la producción de papel. Es un paso más para ahogar las voces críticas, y que muestra la veta cada vez más autoritaria de la pareja, obsesionada por conservar el poder y que, como las peores dictaduras, podría esta vez haber manipulado el pasado reciente, que tanto pesa en los argentinos, para salirse con la suya.”

Es que hoy la producción papelera está controlada por el grupo Clarín, claro: mejor el estado que el monopolio privado. Porque es vox pópuli cómo acogotó Papel Prensa a los diarios que podían serle competencia, cobrándoles muchísimo, o no vendiéndoles. Respecto a “un paso más para ahogar las voces críticas”, ahí están criticando, periodistas y gerentes. 24 x 24. Tanto suenan sus lamentos respecto a “la falta de libertad” que predominan con su ruido por sobre lo que se les cuestiona. Sofocantes, son. Ahora, además, con el blog y faceebok, cada uno puede decir lo que quiere. Libertad, hay. Eso sí: tal vez se cobre menos. O bueno, gratis. Amor al arte. ¡Lindos canutos tendrán armados con lo que vienen cobrando por ser independientes!

En cuanto a “la veta cada vez más autoritaria de la pareja”, no sé: Cristina Fernández fue elegida por voto popular, Néstor Kirchner también lo fue antes, y hoy, además de ser diputado nacional, también electo, es además presidente de la Unasur con el consenso de todos los presidentes sudamericanos. Lo que hizo CFK fue ordenar una investigación, presentar un proyecto de ley a un Congreso en el que no tiene mayorías definitivas y perseguir ecuanimidad en la venta del papel, que el grupo maneja a discreción desde el Proceso, cuando oportunamente compró, en oferta, la empresa a los Graiver. Bueno, sí, parece que hay crímenes y torturas y desaparecidos y aprietes para con los antiguos dueños de la papelera, pero eso fueron los militares: nada que ver con la oferta. Pinches cabrones.

En cuanto a la comparación con “las peores dictaduras” y la “manipulación del pasado reciente”, qué decir: ¿hipócritas, basuras, soretoins, estos editorialistas? Descarté “gente confundida”. Este gobierno reimpulsó los juicios y es el primero que cuenta con un reconocimiento rotundo, en la materia, de los principales organismos de derechos humanos. “El pasado reciente” fue manipulado y encubierto durante años en esa misma época, “que tanto pesa en los argentinos”, en las ediciones cotidianas de los diarios que compraron libremente Papel Prensa.

Las líneas editoriales de Clarín y El país son cada vez más parecidas. Por los intereses que defienden, por sus independencias. Y el uso de ese verbo en condicional, podría, indica que también son iguales en el modo de administrar veneno en dosis diarias. Podrían, pudrían: causa, efecto. Huelen cada vez peor.

2 de agosto de 2010

los angurrientos de siempre


--Ahora me acordé: yo aborrecía la palabra patria por tipos como Biolcati. Pasé buena parte de la infancia y de la adolescencia tapiado y trampeado por el ideario de la dictadura, sus principios en el colegio, en los medios, en la atmósfera. Pelo corto, uniforme, reverencia ante la autoridad eclesiástica, militar, educativa, etc. Reverencia y silencio. Dios, la patria, la familia, la tradición y lo sagrado. Recién en 1984 comencé a saber del genocidio. Ese año cumplí 18: grandote para irse enterando.


--Recordé esto gracias al discurso de Hugo Luis Biolcati, el sábado pasado. Tomé unas notas ahí, mientras hablaba, pero ahora la señal TN transcribe en su portal de internet lo que dijo este oligarca insaciable en la inauguración de la Rural. Completito. Un documento. Tan claro, como signo, como el papel del periodista Joaquín Morales Solá tomándoles examen, en plena Exposición, a legisladores nacionales onda Carrió, Bullrich, Pinedo, Rodríguez Saá, Olmedo, Solá: es que en unos días se juega en el Congreso el manejo y el volumen del pago de impuestos para el sector. Miles de millones en disputa: para que los manejen el Estado o ellos.


--Al principio iba a sintetizarlo por el lado de la ironía: pobre Biolcati, qué angustiado está por el país, la pobreza, la justicia social. Es fantástico cuando va por ese lado, porque es tan evidente el desprecio por el conjunto, por la noción de equidad. Al respecto, las entrevistas a terratenientes/as que hace in situ el cronista de TVR son pinturas excelsas. Son las señoras que caceroleaban junto a la mucama uniformada cuando lo de la 125, para que no les aumenten las retenciones.


--Como es el bicentenario y la Sociedad Rural son muy importantes, Biolcati enraizó su discurso en aquellos días de mayo de 1810 (Belgrano retorciéndose en su tumba) y lo nutrió con citas cristianas. El gobierno, que no les agacha la cabeza, es el demonio; ya lo dijo Bergoglio, la alteración del plan de dios. Biolcati habla, fundamentalmente, de guita: están ganando más guita que nunca, se están capitalizando como nunca, pero quieren más.


--Me impactó esta frase: “Hay unas bellas palabras en el Antiguo Testamento que quiero recordar ahora. Dice el libro de los libros: ‘Los hombres pasan, la tierra queda’”. Biolcati acude a la Biblia para pringarse de sagrado; al respecto, preferible la iluminación que sobre las aberraciones bíblicas ejerce el gran León Ferrari. La cita es alucinante por un par de circunstancias. Una semana atrás, Página/12 informó que Biolcati había cercado dos caminos públicos para adosarlos a La Dorita, su estancia en Carlos Casares. Dos aclaraciones accesorias a la cita religiosa, entonces, para calibrar lo que dice este hombre: “Los hombres pasan (si les doy permiso), la tierra queda (y es mía)”. Por algo el general Roca es ídolo y está en los billetes de cien.


--El cronista de TVR le preguntó por este asunto, qué pasaba con esas calles. Jocoso, contestó: “Y, un dirigente tiene que tener calle”. Enseguida se fue a dar el discurso. Usó las bellas palabras al comienzo y volvió a utilizarlas al final para referirse a esta maravillosa tierra argentina, que nos da el pan nuestro de cada día. “Porque los hombres pasan, los gobiernos son un mero episodio, pero la tierra, como la patria, la tierra permanece”. Ah, pinche cabrón: ¿mero episodio? Los gobiernos pueden desplegar genocidios u optar por no reprimir, pueden chuparles las bolas a tus toros o pasar de tus ínfulas cavernícolas de patrón de estancia. Bromeaba Biolcati, con Mariano Grondona, el año pasado, en torno a si Cristina Kirchner llegaría hasta el fin de su mandato constitucional: para ambos la democracia es sagrada si les engorda mucho las vacas, porque de lo contrario bien puede sacrificarse (y no importaron los asesinatos, los desaparecidos ni la pauperización social). Como terrateniente y ministro de Economía de la última dictadura, Martínez de Hoz -juzgado por crímenes de lesa humanidad-, es un emblema de las opciones de la Sociedad Rural Argentina, una entidad que con Biolcati hoy al frente también podría llamarse Los Angurrientos de Siempre.


12 de julio de 2010

gracias por el juego




--Grité con ganas el gol de Iniesta. Que perdiera Uruguay en semis me sacó del aprieto de tener que elegir entre unos y otros. A contramano de muchos por acá, prefería que ganara España, que se les diera a ellos. Mirado en perspectiva histórico futbolera es como si para este Mundial se hubieran intercambiado los chips: de un lado aquella exquisitez de Holanda, que los llevó a las finales del ’74 y del ’78, mutó en estos carniceros prácticos, veloces y rompetobillos; del otro, la antigua furia, sin vocación para hacer más de cinco pases seguidos, transformada en este manejo fabuloso de la pelota, circulación precisa por todo el campo, con defensores capaces de hacer un cambio de frente exacto y de generar en la ofensiva, con ese mediocampo artesanal que componen Xavi, Iniesta, Busquets, Xabi Alonso, más Fabregas cuando entraba. Está bien, les faltó gol, ganaron los partidos definitivos 1-0: pero qué manera de generar chances. Les faltó centrodelantero, con ese Niño Torres tan mal aspectado (Domenech no lo hubiera puesto, seguro) que no embocó una y se rompió a último momento. Pero anduvieron bien Pedro y Navas, cuando les tocó. Y Villa, que se hizo cargo de los goles. Qué lindo juega España.



--Sí, de acuerdo, es el Barcelona reforzado con Casillas (qué mano a mano le tapó a Robben), los laterales, alguno más. Messi, que se fue del Mundial sin hacer un gol, hace en el Barça los goles que aquí le faltaron a España. En la final les tardó más que nunca. Ya imaginaba a mi padre despotricando otra vez contra cómo los árbitros bombean contra ellos. No le iba a faltar algo de razón: recuerdo un codazo criminal de Tassotti a Luis Enrique, en México ’86, y el robo alevoso que sufrieron contra Corea en 2002. Webb, el inglés que dirigió ayer, debe ignorar este asunto de la roja directa: qué manera de pegar los holandeses. Van Bommel y De Jong debieron ser expulsados en el primer tiempo. ¡De Jong le dio una patada de kurate a Xabi Alonso en medio del pecho! Para mí que España no lució tanto como contra Alemania por esto: corrían riesgo sus vidas. Así que por momentos también repartieron un poco y se ligaron cinco amonestados por faltas que parecían tonterías al lado de los intentos de homicidio de los holandeses, que se llevaron ocho amarillas y, cuando faltaban unos minutos, ya en segundo del suplementario, una roja. Y Del Bosque tranquilo: yo querría un abuelo así. Por fin llegó el gol, cuando faltaba muy poco ya para los penales. Y qué simbólico que fuera de Iniesta.



--Muchos aquí preferían que ganara Holanda. Hijos o nietos de españoles, incluso. Ayer, en el programa 6-7-8, se esbozaban algunas razones: el papel de las empresas hispanas en las privatizaciones, cierto desprecio que se percibe por lo sudamericano en general y por lo argentino en particular. Competencia entre la madre patria y la propia patria. Uf: vivo ese asunto desde la infancia. Reapareció en mi memoria en estos días un ex compañero universitario, del que solo recuerdo sus reparos ante las nacionalidades, las banderas. Hay distintas Españas y diversas Argentinas. El asunto es mirar con atención, abrir el juego, observar componentes, direcciones. He visto en la prensa española cómo se burlaban de una nena paraguaya o de un mendigo alemán, pero eso no es España: son salames equiparables a un Rial, a un Tinelli, que tampoco son, exclusivamente, Argentina. Por supuesto que el conjunto de acciones y pronunciamientos terminan armando un color, y que ahí puede inscribirse el apoyo de Aznar a la invasión de Bush a Irak, la mirada peyorativa sobre Chávez y Evo Morales, la apreciación de la inmigración, pero de eso que se critica allá también hay (había y habrá) bastante acá.

--En tren de forzar interpretaciones, con cuatro equipos sudamericanos, tres europeos y un africano clasificados para cuartos de final, se machacaba con un triunfalismo facilón: Sudamérica potencia, Europa en crisis. Si se juega como se vive, etc. Bueno: no es tan lineal. Ni tan sencillo. Subida a esta ola, creo, flota esa apreciación sobre una España abominable. En términos futboleros, que de eso es el Mundial, de fútbol, la selección española transformó su pura furia tradicional en un equipo que siempre apostó, aun perdiendo con Suiza de entrada (ese partido tan decisivo), por la calidad y la belleza, la solidaridad y la inteligencia. Así que salud, España, y gracias por el juego.





11 de julio de 2010

cuando juega Uruguay



--Había mucho convencimiento en los jugadores uruguayos, conciencia de virtudes, carencias y lineamientos del proyecto que encabezó Tabárez. Pasó igual con las campañas en este Mundial de Chile y Paraguay, con Bielsa y Martino en las respectivas direcciones técnicas: cayeron en distintas etapas ante equipos grandes, explotando al máximo sus posibilidades. Uruguay tuvo un plus: Forlán. Y esos dos pelados inagotables, recuperadores y criteriosos con la pelota: Pérez y Arévalo Ríos. Ambos decisivos en esos dos golazos a Alemania. No merecían perder: el tiro libre en el travesaño, al final, reafirma eso. Era para empate y luego más, adicional, que estaba lindo el partido.
--Hay una belleza en la noción de conjunto, de asociación, de sacrificio en pos del funcionamiento de un grupo, que es en un punto el equipo y por (fantasiosa) extensión épica la nación: veintitrés seleccionados que representan a un país, pongamos. No será casual la foto de todo el plantel en la previa al partido. Pasa, además, que me caen muy bien los uruguayos, por alérgicos al neón, al alardeo, a la demagogia. Consustanciarse como ellos lo hicieron con el juego es una hermosura: si desde acá, tras la pantalla, fue un placer verlos, habrá sido extraordinario, para ellos, la experiencia de vivirlo.
--Seguimos cantando con Jaime Roos, ahora que está por terminar el mundial, que vamo, vamo arriba la celeste.

4 de julio de 2010

triste, amargo, final



Una trompada de Muhamad Alí, dijo Maradona. Y parecía noqueado, nomás, en la conferencia de prensa. Los jugadores, un rato antes, al fin del partido, mientras recibían los abrazos de consuelo, también lucían KO. Se acabó lo que se daba, es la hora del adiós. Era linda la historia del Diego otra vez al frente de la Selección, esta vez desde del banco, con sus ganas conmovedoras, su pasión infinita, su barba, su traje, su rosario, su carisma de héroe retobado, su paternalismo querendón con los jugadores. Pero esta vez no hubo suerte ni juego lucido y sí hubo, del otro lado, una maquinita aceitada e implacable. Quién podrá decir que Alemania no mereció ganar.




Amaneció húmedo pero enseguida el cielo se despejó, como si el clima intuyera la necesidad de una jornada primaveral acá, en Buenos Aires: todo habría sido más amargo con un día gris, frío, lluvioso. Celeste y blanco por todas partes. Víctor Hugo Morales transmitía, hoy, algo adelantado respecto a las imágenes en la televisión, así que supimos del gol un instante antes de verlo. Aunque los jugadores argentinos declararon, después, que sabían de la peligrosidad de los alemanes en pelota parada, en el tiro libre que abrió tempranito el partido se vio que los tres atacantes que arremetieron a conectar el centro habían sacado un paso a los defensores. A los tres minutos Argentina perdía uno a cero. Nunca, en lo que iba del Mundial, había estado abajo en el resultado. Nunca había perdido. Y nunca había terminado un partido sin convertir algún gol.



--Alemania pudo haberlo liquidado en los primeros veinte del primero, porque Argentina acusó el impacto. Recién desde ahí, y hasta los veinte del segundo, se tuvo la iniciativa, se generaron chances, se pudo haber empatado. Y luego fue la debacle, en la que tuvo su peso la diferencia física (velocidad, despliegue), el desgaste y el creciente desequilibrio que implicó ir a buscar emparejar y el tembladeral defensivo que fue el flanco derecho: por allí generó, Alemania, los ataques que derivaron en sus cuatro goles. Notables las actuaciones de Müller, autor del primero, Klose (hizo dos) y Schweinsteiger (que no parecía nerviosho, la verdad), que tras una jugada enorme en el área se la sirvió a Friedrich, que marcó el tercero.



--Es curioso que Messi se vaya del Mundial sin haber hecho goles. Algo de mala suerte y de pelota garcha, alguito de merma de puntería, algo de jugar más retrasado que de costumbre, la opción de Maradona para no dejar fuera a Tevez o a Higuaín. Está claro que no lució aquí como en el Barcelona, pero siempre es un placer verlo jugar. Fueron conmovedoras las entregas de Tevez y de Mascherano a lo largo del torneo. Pareció, en el balance, que al mediocampo le faltó plasticidad, mayor fluidez de juego, pero ya está: eso no quitó la producción de muchísimas llegadas contra los arcos rivales. Hoy menos, sí, y menos claras, pero Argentina siguió generando ofensivamente: Di María (en su mejor partido), Tevez, Higuaín, Messi y hasta Pastore, que entró cuando la cosa se dirigía a la catástrofe, tuvieron sus chances. No era el día.



--Maradona había dicho, en la previa al debut, que el equipo andaba por los seis puntos y medio. Ayer, antes de Alemania, evaluaba que estaba en ocho. El 4-0 en contra lo desmiente, rotundo, pero eso no implica que la actuación de Argentina haya sido un bochorno. La eliminación fue un golpe duro, el cross a la mandíbula de Arlt, la piña de Alí. Puede anotarse, también, que la Selección volvió a ubicarse entre las ocho mejores del mundo, como en 2006 y 1998. Claro: se iba a por el título. Y había con qué: futbolistas extraordinarios en todas las líneas, que juegan en los mejores equipos del mundo, que generaron largos pasajes de buen fútbol en el torneo y le pusieron garra. Y estaba el Diego, su pasión, sus ganas, su leyenda en juego. Queríamos tanto verlo ganar, otra vez. Lo van a prender fuego y va a renacer, como acostumbran, como acostumbra. Acá queda agradecerle por su forma de involucrarse hasta los huesos para protagonizar historias futboleras. No fue un final feliz, pero hasta esta instancia hubo buenos tramos de felicidad y cabe, en esta hora triste, evocarlos, no perderlos de vista, acaso celebrarlos.

--Maldición.


2 de julio de 2010

la violencia




--Niño, a vos, que no te toquen un pelo. La expresión suele enmascarar la amenaza de agresiones mayores, pero acá es literal: hablo de un pelo. Que no te toquen: te avasallarían. Es tu derecho. Te quieren manipular. Las abuelas que buscan nietos desaparecidos, los organismos de derechos humanos, los señores del gobierno. Quieren entreverar tu historia dulce y limpia con las masacres del genocidio. Y no. Esta mujer dulce y limpia, preocupada por la verdad y la justicia y tu bienestar, es desde siempre tu madre. Y la quieren molestar. Como a vos, y a tu hermana. Los quieren humillar. Sacarte una muestra de sangre es violento. Tanto como querer entreverar tu origen con personas que fueron secuestradas, torturadas, asesinadas, calcinadas, desaparecidas. Que esas personas hayan pasado por eso no te obliga a vos a entregar un pelo. No hay pruebas. Tu madre es esta otra, una víctima. Hazle caso: que la sangre del laboratorio no se mezcle con la del fusil. No te dejes conmover por las historias violentas, las que hablan de los muertos, las que dicen que masacraron a tus padres reales. Vos sos este otro, niño. Uno que busca su propio destino.

29 de junio de 2010

la mentalista en Sudáfrica






Oigo, en el teléfono, la carcajada. Rosa, dice, y no para de reírse. No conozco a nadie con ese nombre, pero un instante atrás esta mujer había preguntado por el mío. La hermana Rosa. Cuando empiezo a comprender quién es me lo confirma: La famosa mentalista. Ahí sí. Sé, incluso, por qué me está llamando: ¿Así que Messi estaba a punto de convertir sus primeros goles en el Mundial?

--Tiene razón, pienso, pero no me voy a entregar así nomás. El vasco Aguirre es un fanático de mis ideas sobre el fútbol, lee mucho mi blog –expongo-. Y mi vaticinio sobre Messi los llevó a descuidar a Tevez, mando. A la hermana Rosa le da otro ataque de risa. Mire, si se va a dedicar a esto, le recomiendo los hongos alucinógenos del Huevo Morales. Le digo que no siempre dan resultado, que en el mundial anterior las Discípulas de la Nueva Inquisición casi la queman por bruja y por consumo de estupefacientes, tras el fallido pronóstico de 3-1 arriba contra Alemania. Del otro lado hay un chillido y una explosión: Veridiana, ¿estás segura de que no es del Grupo A?, le pregunta a alguien a su lado. Luego unos tambores, un ritmo, algo del tipo tsongo a Dunga, tsongo a Dunga, tsongo dié, tsongo dié. Y el waka waka.

--La pitonisa rosarina está en Sudáfrica, tal como prometió. Trabajando, dice. Esta es una comunicación telepática, me aclara, y no alcanzo a preguntarle por qué la estoy escuchando por el auricular. Aquella vez me interfirieron el poder del Huevo con un arma letal: vello púbico adolescente del doctor Charles B. Grondona. Se los afeitó en los años ’50 y los va usando. Ya le quedan pocos, porque enseguida se hizo depilación definitiva.

--Ese trabajando me hizo acordar de las acusaciones por twitter de la diputada y también vidente Elisa Carrió, que denunció que el kirchnerismo había cooptado a la Fifa, al torpe y regalón Osorio y a la terna arbitral italiana para seguir con la racha triunfalista abatatacerebros. La hermana Rosa se indigna ante lo que califica "una calumnia", pero confiesa que fue convocada en sueños por el lineman Paolo Calcagno, devastado tras la eliminación de su selección, y que, una vez allí, estuvo craneándolo toda la noche con el Qué ves, qué ves cuando me ves, en la versión de Carlitos Tevez y Piola Vago. Le reconozco mi ignorancia acerca de esta grabación del popular delantero del Manchester City sobre esta pieza musical de Divididos. Bueno, es parte de mi trabajo, responde enigmática.

--El filósofo Jota Jota Serenelli se ofrece en nuestro auxilio. Tengo valiosa información, dice. El anuncio, sumado a la lucidez habitual de sus reflexiones, es una promesa de revelaciones sustanciosas para nuestro buen entender. El lineman Calcagno es primo lejano de Alfredo y Eric Calcagno, kirchneristas enquistados en el riñón de Maradona. Nos asombramos. Pero hay más: Y Paolo, su nombre, proviene de un pacto de sangre que hizo su madre con la madre de Paolo el rockero, el dealer que conectó a Huevo Morales con la falsa vidente y la introdujo en la música rock. Eso no es todo: Rosetti, el árbitro, es de la familia del jefe de la bancada de diputados kirchneristas, el chivo Rossi. Serenelli me deja boquiabierto con su incursión en las novedosas corrientes conspirativas. Y Osorio…, se lanza, pero lo interrumpo y le digo que es demasiado, que necesito tiempo y espacio para procesar sus primicias.

--La mentalista no se inmuta ante la referencia a los dichos de Serenelli. Tampoco ante los de la legisladora Carrió: ¿Sabe que estaba detrás de las Discípulas?, desliza. Trascartón lanza un nombre más: Plineo Scipión Castelnuovo. El brillo de un puñal atraviesa nuestra sensibilidad artística: ¿el viejo y centenario marmolero, autor del inolvidable poema dedicado al segundo gol de Argentina contra Serbia y Montenegro, involucrado con la Nueva Inquisición? No, tranquiliza la hermana Rosa, quería decirle que está trabajando unos versos de ‘El chicotazo’, dedicado a Tevez, por el tercero contra México. Y puedo anunciar que tras el partido con Alemania verá la luz su mejor poesía. Me invade una emoción estremecedora. Porque, además, deduzco por sus palabras que el poeta marmolero, de quien no había vuelto a tener noticias, sigue vivo a pesar de su avanzada edad. Acude a mi mente el párrafo final de “Veintisiete toques y una flor”, dado a conocer cuatro años atrás por el antropólogo Roberto Fontanarrosa: Saviola para Riquelme/ Riquelme para Saviola/ y ahí va volando la bola/ para el hermoso Cambiasso/ quien sin detener el paso/ la toca para Crespito/ quien devuelve de taquito/ para el hermoso Cambiasso/ y Cambiasso/ y Cambiasso/ y Cambiasso/ ¡Qué golazo!



--Antes de que su voz se esfume la hermana Rosa me alienta a que siga con mis vaticinios: Total…dice. Quizá suene irónica. Sí, mejor sigo con los comentarios sobre los partidos, concedo. Claro, claro. Se ríe un rato largo. Ahhh, Sudáfrica es una tierra extraordinaria. Parece maravillada. Pero hay mucha competencia, recula, y va nombrando mentalistas enviados por otras potencias. Le digo que entre ella, Maradona y Messi tenemos todas las de ganar. La hermana Rosa más diez, le digo, y nos trenzamos en una absurda polémica entre si sería más diez, once, doce o veintitrés y el cuerpo técnico. Todavía no tiene pronóstico preciso para el sábado, cuando el choque crucial contra Alemania. Sus palabras finales en el teléfono, cargadas de electricidad, nos dejan pensando en nuestra más preciada infusión, en el exquisito y atorrante mediocampista que jugara en Huracán y también en la inteligencia del ajedrez: Ahora estoy trabajando en el Jaque Mate Pastore, dice. Brilla la ilusión en el crudo invierno del Hemisferio Sur.


--(Se te extraña, Fontanarrosa, en este mundial)




26 de junio de 2010

leyendas en la encrucijada





--Qué bárbaro, cómo viene dándose la cosa. Demichelis, que se había distraído en el partido anterior y había facilitado el gol surcoreano –tras el que vino la media hora de mayor zozobra de la Selección-, que en este la sufrió un poco con el solitario y grandote y griego Samarás –que casi abrocha al comienzo del segundo tiempo-, fue el que abrió el marcador tras ese rebote inicial en Milito, que pobre, no solo no la emboca sino que casi lo impide. Salió descorazonado cuando Palermo lo reemplazó para los últimos diez minutos, tiempo suficiente para que el goleador histórico de Boca mostrara con un par de remates sus dos versiones: en la media vuelta algo lenta y torpe del primero, que derivó en un tirito bastante desviado, su lado de madera tosca; en la capitalización del rebote que tras zapatazo de Messi dio el arquero, con un toque de derecha preciso (Palermo es zurdo), a contrapierna, su lado práctico, implacable.



--Grecia, como había hecho Corea del Sur, salió con un esquema ultra defensivo: sólo Nigeria se animó un poco más. Es curioso lo de los griegos: esperaban un par de golpes de suerte simultáneos, el de este partido y el del otro. Salvo el arquero nigeriano, no se me aparecen jugadores memorables que hayan enfrentado hasta ahora a Argentina, que aquí jugó con un equipo alternativo, prácticamente, y fue rotundo dominador. Fabuloso lo de Pastore, en el rato que estuvo, buscando espacios y fluidez en el manejo de la pelota, dándola siempre al pie del compañero, asociándose con Messi como hasta ahora nadie lo había hecho (quizá Agüero en aquel rato ante Corea), alternando gambeta con amague, freno con acelere, pase de primera con gambeta otra vez, y así. Dan ganas de verlo más, por supuesto.

--Escribo esto a cuatro días del partido, con Maradona en las pantallas repartiendo zurras. En la conferencia de prensa tras Grecia fue más enfático que nadie a la hora de hablar de la Jabulani: no se puede jugar, es imposible. Pelé, Platini, Beckembauer, en vez de criticarme a mí, que se ocupen de poner una buena pelota para el jugador de fútbol. Cómo le van a caer encima, si tropieza. Se ve a las fieras agazapadas. Sobre todo en la prensa, acá. La cantidad de incongruencias que se dicen, que se escriben. Hay quien escuche: algo querrá decir que Niembra y Vignolo tuvieran 52 puntos de rating por Telefé y que la transmisión de Canal 7 rondara los 13 (más allá de la desconfianza que generan las mediciones). Una pena que Víctor Hugo Morales se bajara del proyecto de transmitir el Mundial por la televisión pública: le pareció poco elegante sumarse, dado su rotundo apoyo a la Ley de Medios y a la ruptura del monopolio del grupo Clarín en la explotación de la emisión de los torneos locales. Pero se lo puede escuchar en simultáneo por radio, con el televisor sin volumen.

--Puede decirse que hasta aquí Argentina no se enfrentó con equipos de jerarquía y acotarse, al toque, que España perdió con Suiza y qué susto después, y que Francia e Italia se volvieron en primera ronda. Los desempeños de las otras cuatro selecciones sudamericanas clasificadas a octavos de final –Uruguay ya está en cuartos- le dan la razón a Maradona en cuanto a lo complicado de las eliminatorias. Eso no quiere decir que ahora, en racha triunfalista, haya que negar lo evidente: en esa instancia hubo largos, largos tramos de fútbol deslucido, imposible de disfrutar, propicio para sufrir. No es lo mismo este funcionamiento colectivo que aquel, ni tampoco son comparables los rendimientos de Messi entonces y ahora. Otra cosa es plantear que los jugadores no sienten la camiseta o que a Maradona no le da el piné para ponerse a técnico. Yo no sé cómo hay tanta gente que se siga tomando en serio lo que puedan decir Fantino, Niembra, Rossi, Pasman, etc.

--Es un momento crucial: mañana a esta hora habrá un impulso fantástico o una quebradura. Maradona tomó nota de algunas fisuras –la inclusión de Otamendi por Jonás, Burdisso por Samuel- y leyó en México la promesa de una batalla mayor en el medio –Maxi Rodríguez por Verón-. Los mexicanos llegan de punto, pero están las ganas de revancha del mundial pasado y se sabe que en estas instancias puede pasar cualquier cosa, que una combinación de fatalidades y/o tonterías produce el adiós.

Ojalá siga: tenemos, en esta historia, personajes fabulosos, y millones de personas expectantes de cómo sigue la leyenda del Diego, de cómo se entrelaza con la de Messi, a punto de convertir sus primeros goles en un Mundial.